¡Miércoles! Ya estamos en el ecuador de la semana... (para aquellas que trabajen de lunes a viernes). He estado una semana de viaje en las Islas Canarias (desde hoy este archipiélago tiene una ferviente admiradora más) y la falta de conexión me ha impedido actualizar como quisiera... Pero ya estamos de vuelta, ¡para largo y con muchas ganas!
Hoy quiero hablaros de un producto con el que llevaba tiempo en mente. Soy una gran seguidora de los remedios y productos naturales, y tenía ganas de probar el aceite de árbol de té para tratar las imperfecciones. Hay diversas opciones en el mercado, pero en esta primera ocasión he optado por la línea de The Body Shop.
La línea incluye varios productos basados en el aceite de árbol de té: toallitas, gel anti-imperfecciones, loción de noche, lavado facial, etc. De ellos hablaré en futuros reviews, porque de momento solo quería probar el producto estrella por excelencia de la línea, el aceite. Según indica The Body Shop, cada diez segundos se vende un tarrito de esta solución en el mundo. Permite calmar las pieles y corregir las imperfecciones, lo que la convierte en un producto especialmente indicado para pieles grasas.
El aceite de árbol de té es gran conocido por sus propiedades antisépticas y antibacterianas, por lo que es un producto muy usado en cosmética y belleza. Podemos aplicarlo directamente sobre la piel con las yemas de los dedos o con un bastoncillo. Utilizándolo sobre los puntos negros o las espinillas, este aceite consigue que se sequen y desaparezcan en poco tiempo.
También es posible aplicarlo con un baño de vapor, agregando tres o cuatro gotas en un recipiente de agua caliente. Posteriormente inclinaremos nuestro rostro tapándonos con una toalla y dejando que el vapor actúe durante unos minutos.
Otra de las sugerencias de The Body Shop es añadir tres o cuatro gotas en la bañera para un baño aromático, o agregar unas gotitas de solución a nuestra mascarilla o crema para potenciar los efectos curativos. (¡Qué ganas de probar!)
Hasta ahora, yo solo lo he aplicado directamente sobre el rostro, y sus efectos me han dejado satisfecha. Seca los granitos, y no solo puede utilizarse en el rostro, sino en las piernas o en la espalda, por ejemplo. ¿El aroma? Para mí agradable, como mentolado. Su dosificador, como muestra la fotografía de arriba, es especialmente adecuado para su textura oleosa, evitando así que extraigamos más producto del deseado.
La solución natural que contiene este tarrito incluye un 15% de aceite puro de árbol de té, es suave y no excesivamente concentrada. Os muestro el listado de ingredientes de su composición que he recogido de la web para que os quedéis más tranquilas y sepáis si podría adaptarse a vuestras características, porque no todas las pieles son iguales: ;-)
Aqua (Solvent/Diluent), Alcohol Denat. (Solvent/Diluent), PEG-40 Hydrogenated Castor Oil (Emulsifier), Polysorbate 20 (Emulsifier), Melaleuca Alternifolia Oil (Natural Additive), Limonene (Fragrance Ingredient), t-Butyl Alcohol (Denaturant), Calophyllum inophyllum (Skin Conditioning Agent), Citral (Fragrance Ingredient), Leptospermum Petersonii Oil (Fragrance Ingredient), Denatonium Benzoate (Denaturant), Tocopherol (Antioxidant).
Me parece una buena solución para utilizar puntualmente sobre imperfecciones molestas. Si sus efectos me siguen convenciendo, puede que pase a probar opciones con una mayor concentración... Ya os iré contando. ¡Por cierto! Otro punto fuerte: este producto se enmarca en un programa de Comercio Justo con Comunidades, y proviene de las faldas del Monte Kenia. Seguiré buscando propiedades del aceite de árbol de té, porque intuyo que este producto tiene muchísimas posibilidades...
¿Lo habéis usado ya? ¿Qué os parece?
¡Besitos y abrazos! :-)
También es posible aplicarlo con un baño de vapor, agregando tres o cuatro gotas en un recipiente de agua caliente. Posteriormente inclinaremos nuestro rostro tapándonos con una toalla y dejando que el vapor actúe durante unos minutos.
Otra de las sugerencias de The Body Shop es añadir tres o cuatro gotas en la bañera para un baño aromático, o agregar unas gotitas de solución a nuestra mascarilla o crema para potenciar los efectos curativos. (¡Qué ganas de probar!)
Hasta ahora, yo solo lo he aplicado directamente sobre el rostro, y sus efectos me han dejado satisfecha. Seca los granitos, y no solo puede utilizarse en el rostro, sino en las piernas o en la espalda, por ejemplo. ¿El aroma? Para mí agradable, como mentolado. Su dosificador, como muestra la fotografía de arriba, es especialmente adecuado para su textura oleosa, evitando así que extraigamos más producto del deseado.
Aqua (Solvent/Diluent), Alcohol Denat. (Solvent/Diluent), PEG-40 Hydrogenated Castor Oil (Emulsifier), Polysorbate 20 (Emulsifier), Melaleuca Alternifolia Oil (Natural Additive), Limonene (Fragrance Ingredient), t-Butyl Alcohol (Denaturant), Calophyllum inophyllum (Skin Conditioning Agent), Citral (Fragrance Ingredient), Leptospermum Petersonii Oil (Fragrance Ingredient), Denatonium Benzoate (Denaturant), Tocopherol (Antioxidant).
Me parece una buena solución para utilizar puntualmente sobre imperfecciones molestas. Si sus efectos me siguen convenciendo, puede que pase a probar opciones con una mayor concentración... Ya os iré contando. ¡Por cierto! Otro punto fuerte: este producto se enmarca en un programa de Comercio Justo con Comunidades, y proviene de las faldas del Monte Kenia. Seguiré buscando propiedades del aceite de árbol de té, porque intuyo que este producto tiene muchísimas posibilidades...
¿Lo habéis usado ya? ¿Qué os parece?
¡Besitos y abrazos! :-)
